viernes, 6 de agosto de 2010

sunrise

Sentada en mis rodillas, sintiendo el movimiento de un tren en mi cuerpo, mire por la ventana.
Me sorprendio. De repente estaba ahi y me enamore.
Crecia fuerte y radiante en el horizante.
Ni siquiera los aceros de mil solados hubieran acabado con su esplandor, ni siquiera un dragon bañado en oro o un léon gigante esperando a deborar.
Me miro, fosforecente e ínmovil, dulce. Quiza hasta tierno.
Nacio, porque es estrella de una sola mujer, mi gris planeta
y sin arrepentirse morraia en un atardecer, ansioso por volver a iluminar mi vida, mis ojos enemorados que le miran desde la ventana, sentada en mis rodillas sientiendo el movimiento del bagón de aquel tren que me aleja de el, utopico..

1 comentario:

Campanula dijo...

La sueños suelen ser utópicos.
un abrazo, saludos desde la vie en rose?