miércoles, 29 de septiembre de 2010

Lo mejor que puede hacer sin quitarse la ropa.

Lo encontré en un bar la misma noche en la que lo conocí, bebiendo tequila de a varios tragos.
Así fue como la manera en que le recordaba se me había desdibujado. La tenue luz lo hacia ver mas agobiado de lo que estaba, y tal vez, un poco mas viejo.
Paso su mano por los rubios mechones que colgaban en su frente y dirigió su mirada a la entrada del bar, donde yo me hallaba, iluminada por mil lamparitas de navidad.
Me acerque lentamente con mi aspecto felino, pero elegante, quizá demasiado dramático para la situación en la que me encontraba.

-"Permiteme mentirte, pero te estaba esperando"
-"¿Te digo la verdad? Vine por ti"

Sus ojos brillaron y automáticamente se levanto; tomo las  llaves de su auto y las de mi casa.
De repente mis penas, estuvieron todas curadas, al igual que las suyas.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Confesión de la dama nube.


Para llevar acabo mis planes vanales
debería jugar a hacer trampas, 
y eso no va conmigo.


No cambiara la tensión perfecta de mis palabras,
mi mirada tranquila, mi gesto al expresar,
ni mi piel, ni el color.
Solo cambiaran mis latidos de intensidad

mi corazón, su ritmo.